160 niñ@s huérfanos y vulnerables del medio rural del centro de Mozambique recibirán sus servicios mínimos de educación, salud, alimentación… O lo que es lo mismo: UN FUTURO DIGNO.
Mochilas, uniformes, cuadernos, bolis… Llega septiembre y las necesidades educativas de nuestros nenes de Escolas de Paz aparecen con la ‘Vuelta al cole’.
¡Feliz regreso a la rutina!
Comienza el curso escolar 2019-20 y nos topamos con las sensaciones encontradas típicas del mes de septiembre: niñ@s y adolescentes tristes porque se acabó el verano, la piscina, la playa, las vacaciones… Y madres y padres saltando de alegría porque ‘se deshacen’ de sus hij@s y vuelven a la rutina. XD En nuestros activistas y nenes de Escolas de Pazel sentimiento en cambio es unánime: tod@s están content@s, les encanta reunirse con sus compañer@s y dar y recibir una atención integral básica que lo es TODO para ell@s. Una educación, salud, alimentación, ropa, cobijo… UNA VIDA. Todo esto lo reciben gracias a las contribuciones periódicas mensuales de nuestr@s soci@s, con las que proveemos de un futuro a 160 niñ@s huérfanos y muy vulnerables.
Son unos 160 niñ@s que viven en una situación crítica porque son huérfanos de padre y/o madre y viven mayormente con sus abuel@s. Son utilizados como mano de obra en el campo, ir a buscar agua y leña, labores domésticas…
Los niños de Escolas de Paz hinchan globos en uno de sus encuentros con Azada Verde.
Pero las necesidades acucian ya sabéis.Justo el otro día nuestro compañero José, activista responsable del proyecto, nos pasaba un listado de las necesidades urgentes:
150 uniformes
100 mochilas
100 cuadernos
100 bolígrafos
100 estuches
150 redes mosquiteras…
No parece gran cosa, ¿no? No piden tanto. Pues para ell@s es un mundo.En total todo junto no llega ni a los 3.000€. 2.966’5€ para lo que queda del curso escolar de 160 niñ@s. Menos de 20€ por cada uno de ell@s. Muy poco, ¿verdad?
Pues piensa que con esa cantidad le das servicios educativos a una niña o niño que no tiene casi nada y
que con tu gesto se lo estás dando todo. Tan poco para ti, TANTO para ell@s… Te animamos a que te
sumes, porque con cada cuota que sumamos, el CAMBIO ES GIGANTE.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/10/Escolas_Baja_Horizontal.jpg8501134Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-09-19 14:52:592020-09-28 15:36:54Vuelve al cole con nuestras Escolas de Paz
En Azada Verde hemos tomado una decisión: vamos a apostarlo todo por nuestras Bici-Bombas para el Desarrollo. Así que preparaos porque ¡vamos a llenar toda la zona rural del distrito de Chibabava de bicis que riegan cultivos a base de un simple pedaleo!
Lo tenemos más claro que nunca, apostamos fuerte por las Bici-Bombas para el Desarrollo,una ecotécnica que está provocando un impacto tan real en las familias que apoyamos que nos ha sorprendido hasta nosotros.
En Azada Verde vamos a poner todas las hortalizas en el asador por nuestras soluciones ecológicas de bajo coste y de acceso al agua para familias vulnerables sin apenas recursos.
Y las razones, aunque obvias, te las explicamos con un gráfico que, si tenías alguna duda, te la quitará rápidamente:
El mes pasado ya os contábamos que en abril instalamos las primeras dos bici-bombas de este 2019. ¡Chico y Mabore ya llevan mes y medio regando sus cultivos a golpe de pedaleo y pronto tendrán sus hortalizas listas para ser cosechadas!
Chico y Mabore probando el correcto funcionamiento de una de las bici-bombas.
Y como os adelantábamos: si decides apadrinar unasabrás su localización exacta (puedes ver el mapa de las que ya tenemos instaladas actualmente en nuestra web de bici-bombas) ¡y llevará una placa con tu nombre!
Funcionamiento bici-bombas
El funcionamiento ya lo sabéis y en el siguiente vídeo podéis verlo: Mabore prueba exitosamente su bici-bomba recién instalada bajo la atenta mirada de nuestros técnicos Luis y Sete y nuestros voluntarios Hugo, Sara y María.
Instalación y prueba de la 1ª bici-bomba 2019
Y en el siguiente vídeo el segundo paso: nuestro técnico Luis dándole los sobres de semillas a Chico, las cuales plantará para sembrar las hortalizas que diversificarán la dieta de toda su familia e incluso con suerte le darán una salida al mercado donde podrá vender el excedente y obtener unos beneficios.
De esos beneficios deberá devolver el 50% a Azada Verde porque recuerda que nuestro concepto no consiste en dar asistencia pura y dura sin más, sino en darle conocimiento y herramientas a las personas para empoderarlas y proveerles de un presente y un futuro).
Entrega de semillas a Chico, uno de los beneficiarios de una Bici-Bomba.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/06/WhatsApp-Image-2019-06-13-at-17.48.36.jpeg8931313Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-06-17 11:16:442020-09-28 15:38:55¡Más Bici-Bombas que nunca! Ojo a las muchas novedades
2 meses después del ciclón Idai, os contamos la historia de Anita Fernando, una mujer de 45 años de Mudala, en la frontera con Dombe.
Llegó al centro de salud de la misión de Mangunde debilitada con su nieto de 9 meses en su regazo buscando atención médica ya que ambos estaban enfermos. Cuando se acercaron no encontraron medicamentos.
Necesitaban dos cosas principalmente: leche para el bebé y tratamiento médico.
Situación desesperada tras Idai
La noche del 15 de marzo fue terrible, las inundaciones afectaron a la totalidad de su casa y machambas, aunque rápidamente consiguieron huir hasta un árbol en el que se quedaron 4 días y 4 noches, sin comida ni agua.
La parte más dolorosa y que le emocionó al contarnos, fue perder a su única hija, la madre del bebé de 9 meses, además de todos los vecinos y otras cuatro personas de su familia (dos desaparecieron y aún no se han encontrado hasta hoy).
Los bienes domésticos, las culturas en las machambas, las viviendas… nada sobrevivió a la furia de las aguas.
“Durante los 4 días y noches que estuvimos en el árbol compartimos el espacio con 2 serpientes que por suerte murieron”.
Anita Fernando
Anita tuvo que andar 67 kilómetros de barro para conseguir ayuda.
A pesar de la malaria que ambos (abuela y nieto) habían contraído, su principal preocupación era alimentar al bebé. Lo habían perdido todo…
José Zacarias, Director Centro Salud Mangunde
13 de mayo de 2019
Seguimos captando fondos providenciales para la supervivencia de la población: alimentos, agua, pastillas potabilizadoras de agua, medicamentos y vacunas… Toda ayuda es poca.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/04/f48b2d6c-b109-405a-b9c9-2b9eedf2331f.jpg1040780Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-05-12 12:47:162020-09-28 15:38:55Anita Fernando: 4 días y 4 noches sin comer ni beber
Esta es la historia de Ester Vurande, madre soltera de 37 años que vive en Chingone, comunidad de Mangunde, con sus hijos Graça y Jorge Paulo.
De tanta nostalgia por la ausencia de su madre decidieron caminar 7 kms hasta el centro de salud de Mangunde para visitarla, tras 3 semanas ingresada.
Debido al ciclón Idai, la salud de Ester Vurande empeoró por una infección grave, y su casa quedó destruida, perdiendo todo y pasando a vivir debajo de un árbol que llaman su casa.
Con solo la ayuda de sus gemelos
Graça es la encargada del hogar desde el año pasado cuando la madre comenzó a enfermar. Ella es quien lleva la responsabilidad de la casa.
Los niños, fuera de la escuela
Los dos niños de 7 años trabajan la tierra con sus azadas y producen el poco de maíz que consumen.
Nunca han tenido zapatos, ropa o juguetes, lo único que visten es la ropa que sus vecinos les dan, cansados de verlos desnudos.
El ciclón Idai destruyó su casa y agravó la salud de la madre de los niños pero el sufrimiento empezó mucho antes.
La vida de esta familia tiene un futuro incierto, sin ayuda externa va a ser muy complicado, especialmente para los niños, que solo deberían soñar y disfrutar plenamente de sus derechos.
Esta podría ser una historia única pero por desgracia no es el caso. Es solo una más de las cientos que se dan en las comunidades rurales de la provincia más pobre de Mozambique.
Cientos de familias como la de Ester necesitan nuestra ayuda, vuestra ayuda.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/05/eba144bf-5e52-42e4-bf4e-863e53c22ccb.jpg1040780Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-05-09 12:33:102020-09-28 15:38:55Un futuro incierto para Graça y Jorge Paulo
Agroecología, ayuda de emergencia post ciclón Idai, bici-bombas y Escolas de Paz en Mangunde y Barada. 7 días con Azada Verde en las comunidades rurales de Sofala, Mozambique.
Cuando me embarqué en esta aventura solidaria lo hice con el claro objetivo de conocer nuevos horizontes y ensanchar mi mente. Vivir nuevas experiencias, descubrir nuevos contextos y realidades. Aprender y desarrollarme como persona.
Se me ofreció la posibilidad de ayudar como voluntario desde mi humilde expertise en comunicación en el Tercer Sector y este viaje a terreno era y ha sido como un regalo que me daba la vida y no podía desaprovechar.
Dicen que Mozambique es el quinto país más pobre del mundo. Hablamos de un país que estuvo sumido en una cruel guerra civil durante 15 años, una auténtica eternidad.
Mozambique: recuperar lo perdido
Ahora, 27 años después, las mozambiqueñas y mozambiqueños aún siguen luchando como si la guerra no hubiera acabado. Ahora la lucha es otra, pero igual de importante y dura: recuperar el tiempo y terreno perdido.
¿El objetivo? Evolucionar y desarrollarse para equipararse, o al menos acercarse, a los modelos de países africanos vecinos que mejor han sabido salir adelante de sus guerras y falta de medios.
En esta experiencia, he vivido las dos Mozambiques, la de las ciudades como Beira o Maputo, algo caóticas y poco limpias (falta mucho trabajo de educación y sensibilización para saber cuidar el entorno y organizarse de forma adecuada), y la rural, que es la me ha conquistado y en la que quiero centrarme.
El equipo Azada Verde con lxs cooperativistas agrícolas de Massane.
Le decía a mis compañerxs de experiencia a las pocas horas de llegar a Mangunde que la misión, ese remanso de paz limpio y ordenado, este lugar tan agradable, es como un día de verano de vacaciones en la montaña.
Esa calma, esa tranquilidad… Mangunde es como ese momento del año en el que tienes mucho menos que hacer, básicamente descansar, relajarte y disfrutar de tu tiempo libre dedicado a la contemplación y al “no hacer nada“.
Solo que con una diferencia: eso es el día a día normal de los habitantes de la misión. Los adultos trabajan, los agricultores labran la tierra, los niños van al cole, los profesores enseñan a sus alumnos… Todos tienen sus tareas, horarios y obligaciones.
Azada Verde: conocimiento y herramientas para el empoderamiento
Desde Azada Verde lo que pretendemos no es darles pura y simple ayuda asistencial, lo que queremos es darles conocimiento y herramientas para empoderarlos y que sean autosuficientes.
En estos días aquí hemos gestionado tres ayudas de más de 750 sacos de ayuda alimentaria en forma de harina de maíz que alimentarán a otras tantas familias vulnerables de las zonas de Mangunde y Barada durante unos 10-12 días, pero porque la emergencia por el ciclón Idai así lo requería, y porque nuestros socios y donantes se volcaron en este sentido.
Pero nuestros proyectos son otra cosa.
El huerto de prácticas de la Escuela Rural de Mangunde.
En estos 7 días hemos instalado dos de las ocho, sí, ¡ocho ya!bici-bombas que bombearán agua del río Buzi y proveerán así a sus beneficiarios de agua para regar sus ‘machambas‘ (sus parcelas de cultivo). No les damos agua.
En estos 7 días nos hemos reunido con dos de nuestras cooperativas agrícolas y les hemos provisto de semillas para cosechar una gama de hortalizas que variarán su dieta y cuyo excedente podrán luego vender y rentabilizar en el mercado sacando unos ingresos (de los que luego tendrán que devolver el 50%). No les damos tomates o cebollas. Les invitamos al asociacionismo.
En estos 7 días hemos compartido con unos 60 niños y niñas huérfanos de nuestro proyecto educativo Escolas de Paz. Les facilitamos una educación que luego les proveerá de un futuro, una vida.
En estos 7 días hemos repartido 15 lámparas solares de Light Humanity a familias que por las noches viven en la completa oscuridad. Les hemos dado luz, hemos encendido la vida de 15 familias…
Encendiendo vidas en Mangunde
Nunca olvidaré llegar de noche a un hogar formado por una madre y sus dos hijos que estaban haciendo vida normal en la total oscuridad: los hijos cenando en el suelo. Entregarles una lámpara y dejarlos ahí, jugando asombrados con un concepto que les era totalmente nuevo.
Del mato mozambiqueño, así es como llaman a las zonas rurales del interior, lo que más me llevo son sus gentes, y en especial sus niñxs.
Ese ‘comprimento‘ cuando te cruzas con ellos, que hasta se paran por un segundo y hacen un gesto juntando las manos en señal de respeto. Ese ‘¿como esta?, tudo bem, ta bom‘ de rigor, imprescindible y perenne.
L@s niñ@s de Mangunde.
Y esa timidez y bondad de los más pequeños que funciona casi mecánicamente. Primero se quedan petrificados ante la extraña y novedosa presencia de personas de tez inesperadamente clara: “¿de dónde saldrá esta gente tan blanca? Qué raros son…“.
Para luego sacarlos de su estado de trance agitando la mano en forma de un saludo que les despierta de su hipnosis para sonreír y devolvértelo de la misma forma. Inocencia, dulzura… humanidad.
La hora de África
África lleva décadas acostumbrada a la necesidad, a pedir y a recibir. Pero es hora de cambiar ese modelo. Llegó el momento de que el continente se empodere, de invertir en él, porque será África quien salve al planeta cuando a éste se le acerque su hora.
Justo ayer salía un estudio que decía que, al paso que vamos, un millón de especies desaparecerán en las próximas décadas.
Es el momento de dejar de explotar y expoliar África para beneficio propio. El futuro de la Tierra es ella, y debemos actuar tal que así para preservarla, porque si no hay planeta no hay vida.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/05/IMG_20190507_201331.jpg14392172Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-05-08 15:07:562020-09-28 15:38:557 días con Azada Verde en las comunidades rurales de Sofala, Mozambique
Fabrizio Graglia, director de Esmabama, tras su visita a las misiones: “cientos de cadáveres yacen en Mangunde y alrededores, ahogados por el agua, el hambre, el agotamiento y toda la destrucción causada por el ciclón”.
El olor nauseabundo impera en la misión de Mangunde. Y hoy, más de dos semanas después del desastre, los equipos comienzan a recoger cadáveres con el helicóptero (el áreas aún está inundada por el agua). No tenemos ni idea de cómo estarán las cosas en las demás comunidades circundantes…
La ONG Fondo de Ayuda para el Combustible nos ha ayudado suministrándonos el tan necesario combustible para que los centros de salud puedan operar, aunque desgraciadamente solo recibimos una pequeña parte de de lo que se necesita.
Sabemos que la electricidad fuera de la ciudad, en los distritos, no llegará hasta por lo menos dentro de 8 meses e incluso 1 año.
“La necesidad es enorme a medida que se propagan las enfermedades, por lo que estamos en contacto con MSF para tratar de conseguir que lleguen más medicamentos lo más rápido posible y así salvar vidas”.
Fabrizio Graglia, director de ESMABAMA
Sin embargo, esta cantidad de medicamentos proporcionados será solo para una primera fase de la emergencia: las cifras nos dejan sin palabras y muy preocupados…
El alcance de la tragedia, de las personas que han perdido sus hogares, de las vidas perdidas, de las personas que comienzan a enfermar… es mucho mayor de lo que podíamos imaginar, y esta situación se prolongará durante innumerables meses.
Y ahora la hambruna y la desnutrición
Con todos los terrenos agrícolas destruidos, no hay alimento y la desnutrición durará varios meses, las personas estarán más débiles para combatir enfermedades y por tanto necesitarán más medicamentos en un futuro inmediato.
Tras las primeras donaciones de alimentos en Beira y Barada durante el fin de semana, ahora luchamos para suministrar más de una forma regular.
Miles de personas están refugiadas en cada una de las misiones donde operamos. Lo han perdido todo, por lo estas son su única salida.
Seguimos recaudando unos fondos que son providenciales para la supervivencia de la población: alimentos, agua, pastillas potainlizadoras de agua, medicamentos y vacunas… Toda ayuda es poca.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/04/56161434_2310286382367949_1499667661955530752_o.jpg6481152Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-04-03 14:49:222020-09-28 15:38:55La situación en Mangunde tras el paso de Idai, un panorama desolador
Cecilia lo ha pasado muy mal. Poco después de pasado el ciclón IDAI, justo cuando los fuertes vientos se calmaron (algunos de más de 200 km/h), apareció otra amenaza: fuertes lluvias durante varios días que hicieron aumentar rápidamente el nivel del agua.
Para Cecilia solo había una salida: escalar su propia casa y llegar al tejado.
Allí pasó tres días, allí la tomó la desesperación, allí pensó que había sido abandonada por todo y por todos, allí lloró por su desgracia.
Pero entonces vio una ‘chata’ (un bote pequeño), llena de gente. Todos se apretaron un poco más más para poder hacerle hueco a ella.
En ese momento fue cuando pensó que se había salvado, que finalmente podría pisar tierra, comer y beber un poco de agua.
Ciclón Idai: miles de vidas a la deriva
Sin embargo, el pequeño bote se rompió, solo unos pocos metros más adelante, y Cecilia quedó atrapada una vez más. Esta vez en alta mar.
Tuvieron que lidiar con el oleaje del mar, las lluvias y el fuerte sol. Así durante dos días. La esperanza se desvanecía a cada momento.
Afortunadamente, pasadas 48 horas, la Armada de la India los rescató a todos y los llevó a tierra. Esta historia podría ser de una película… pero no lo es.
Es real y sucedió en Mozambique. Ahora Ceciliay muchos miles de mozambiqueños solo quieren que la normalidad vuelva a sus vidas. Y en Azada Verde, junto con ESMABAMA, también.
Trabajamos para que Cecilia y los habitantes de los distritos rurales de la provincia de Sofala afectados por el ciclónIDAI sobrevivan a las grandes amenazas que ahora, una vez pasado el desastre, les azotan.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/04/imagens_com_logo.jpg9001200Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-04-01 14:24:192020-09-28 15:38:56Cecilia, tres días en su tejado y dos a la deriva en alta mar
Hemos vuelto hoy de nuestro viaje a las misiones. Estos tres días fueron muy difíciles, tanto física como emocionalmente. En el primer día volamos sobre la misión de Barada con el helicóptero y encontramos una destrucción mayor aún de lo que esperábamos. Los niños y los adultos nos llamaban pero era tarde y el helicóptero tuvo que regresar al aeropuerto de beira para el combustible. Este reconocimiento sirvió para comunicar las necesidades de la misión a las naciones unidas y a la Protección Civil de Mozambique. Por desgracia, no tenían información sobre la misión y alrededor de 1.000 personas allí: estudiantes, profesores y enfermeras con sus familias y también las comunidades. Estaban completamente aislados y sin ningún alimento.
En la misión de Barada sólo quedan en pie el centro de salud y la escuela. 11 días después del ciclón los profesores y las enfermeras tratan de reparar los techos de sus hogares con hojas de metal y plásticos, después de haber pasado todo ese tiempo en un refugio sin electricidad y con poca comida: “mañana nos gustaría reabrir la escuela el lunes pero necesitamos suministros escolares y hojas de metal para los techos de las aulas”.
Luego fuimos a la misión de Estaquinha que sufrió menos daño. Los hogares, tanques de agua y parte de las escuelas de embarque todavía estaban muy afectadas. No pudimos llegar a nuestro proyecto agrícola (a unos 10 minutos de la misión) porque el camino era intransitable. Lo perdimos todo: casas, almacenes, 2 tractores, palas, 110 toneladas de maíz, la bomba eléctrica, el sitio de transformación de energía… una inversión de 200.000€.
Más tarde, aterrizamos en Mangunde. La misión tiene problemas en la panadería, en algunas casas de trabajadores y en algunas aulas. Todavía no tenemos cifras de la destrucción y el número de muertes.
Y por último en Machanga, que registró algunos daños en el almacén, en su punto de salud y en las casas.
Todos los empleados de ESMABAMA siguen con vida, sólo 8 resultaron heridos, pero todos perdieron sus hogares. 18 empleados que estaban en las misiones por trabajar siguen sin saber de sus familias y aún no han podido llegar a sus hogares.
Casos de diarrea acuosa ya han sido registrados en nuestros centros de salud, que en comparación con los números anteriores al ciclón Idai, observan un aumento del 41% . Los casos de malaria ya han alcanzado números alarmantes.
Estamos buscando maneras de mantener todo bajo control tanto como nos sea posible, y luchamos para ayudar a los que más han sufrido.
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¡Nos vamos al terreno! Este domingo 31 de marzo, el fundador de Azada Verde, Hugo Coll, viaja a Mozambique para gestionar vuestra ayuda, que se entregará a unas comunidades que llevan dos semanas aisladas.
Os recordamos que hay abierta una campaña de emergencia para comprar medicamentos, agua potable, comida, ropa y materiales de construcción: bit.ly/EmergenciaCiclonIdai
En Azada Verde seguimos con nuestra campaña de emergencia para las zonas rurales alrededor de Beira, epicentro del ciclón Idai. Tras 15 días, distritos enteros de la provincia de Sofala, la más afectada, siguen aislados, sin electricidad, agua potable o comida.
La ayuda ha empezado a llegar a Beira pero no a los distritos de Buzi, Chibabava o Machanga (entre 5 y 7 horas en coche), donde tampoco han llegado los equipos de rescate. En algunos casos, como en Buzi, el ciclón Idai ha borrado del mapa algunos pueblos que ahora yacen bajo el agua.
En Azada Verde, en colaboración con la ONG mozambiqueña ESMABAMA (la más grande y con más experiencia en la provincia de Sofala), hemos abierto una campaña de emergencia para recaudar fondos y dar respuesta a las primeras necesidades: http://bit.ly/EmergenciaCiclonIdai
Ciclón Idai: trabajo en terreno
ESMABAMA lleva casi 30 años trabajando con las comunidades rurales de la zona y juntos contamos con varios proyectos de cooperación en marcha en los distritos devastados.
Hugo Coll, director y fundador de Azada Verde, viajará este domingo 31 de marzo a Mozambique para comprar artículos de primera necesidad en las ciudades próximas a la catástrofe y llevarlos por carretera directamente a los distritos rurales afectados.
Posteriormente, un segundo equipo de la ONG compuesto por otros 3 integrantes, viajará el 18 de abril para ayudar en una segunda fase de la emergencia.
Por primera vez, un helicóptero sobrevoló ayer los distritos de Buzi, Chibabava y Machanga, y pudo llevar los primeros medicamentos a unas zonas que llevan dos semanas sin electricidad ni agua potable.
“La situación es de completa desolación. Los cultivos han sido arrasados y por tanto ahora viene la hambruna. La gente está desesperada y hambrienta. Cuando vieron el helicóptero, gritaban y corrían con las pocas fuerzas que les quedan, esperando recibir comida o un rescate. Necesitan ayuda y esperanza y estamos trabajando para dársela”.
Fabrizio Caraglia, director ejecutivo de ESMABAMA
Los hospitales de la zona están llenos, las reservas de maíz (su comida básica para todo el año) se han mojado y por tanto perdido, y algunas personas siguen sin localizar a sus seres queridos.
Aún hay gente subida a tejados, árboles o refugiadas en cobertizos. En las zonas donde el agua ya ha retrocedido, la prioridad ahora esreconstruir las viviendas e infraestructuras.
Ciclón Idai: seguimos trabajando
Además, estaremos trabajando también en la continuación de los proyectos de cooperación que durante varios años ha llevado adelante con las comunidades rurales afectadas por el ciclón Idai.
El objetivo de éstos ha sido siempre mejorar su seguridad y soberanía alimentaria y por tanto, ahora, también ayudar a evitar la hambruna que se prevé tras una de las peores catástrofes meteorológicas del hemisferio sur, como así la ha calificado la ONU.
Junto a Yemen y Siria, la del sudeste africano tras el ciclón Idai es la mayor emergencia a la que nos enfrentamos a nivel (3) mundial con casi dos millones de afectados.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/03/barada_IMG_0216-1.jpg8001200Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-03-27 18:20:242020-09-28 15:38:56Azada Verde viaja a las zonas rurales azotadas por el ciclón Idai donde aún no ha llegado la ayuda
Comunicado de Fabrizio Graglia, director de ESMABAMA, la ONG con experiencia desde 1992 en la zona devastada por la catástrofe.
Azada Verde y ESMABAMA lanzan una campaña de emergencia para las zonas rurales, donde el impacto se estima aún mayor.
“Estoy consternado por este escenario dantesco y el pánico que veo en los rostros de aquellos que ahora temen por su vida y la de sus seres queridos. Por favor, necesitamos ayuda urgente”.
Es la carta que ha escrito el director de ESMABAMA, Fabrizio Caraglia, la ONG local con más experiencia en Beira y la provincia de Sofala.
ESMABAMA lleva 25 años trabajando para el desarrollo, sobretodo, de las zonas rurales. Tras una semana sin posibilidad de comunicarse vía telefónica o internet, es uno de los primeros testimonios que retratan el impacto del ciclón Idai en Beira, la cuarta ciudad más grande de Mozambique y alrededores. Se estima que ha quedado destruida en un 90%.
El último reporte de OCHA (ONU) indica que al menos 242 personas han muerto en Mozambique a causa del ciclón y 1.400 han resultado heridas. Pero se prevé que la cifra de víctimas sea aún mucho mayor.
Ahora lo más difícil está siendo sobrevivir en ciudades y pueblos arrasados: 17.000 casas y 2.800 aulas están destrozadas o afectadas y casi 400.000 hectáreas de cultivos dañadas.
Se calcula, según ACAPAS, que Idai podría haber afectado a 600.000 personas en las seis provincias afectadas, con vientos que han alcanzado los 270km/h. La Organización Meteorológica Mundial teme que estemos ante la peor catástrofe meteorológica en la historia del hemisferio sur.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU temen que estemos ante el peor desastre meteorológico en el hemisferio sur del planeta
Desde aquel día estamos sin electricidad, comunicaciones, combustible, alimentos y agua potable, con las carreteras destruidas y sin poder sacar dinero de bancos o cajeros. No queda ningún poste de electricidad que se sostenga, árboles caídos, tiendas y supermercados cerrados. Los últimos 3 días solo hemos comido naranjas y aguacates, racionalizando todo lo posible el agua potable”.
Solo en el hospital de Beira murieron 165 personas, entre ellas 5 recién nacidos. No pueden atender a muchos de los heridos porque no hay electricidad y las familias no pueden enterrar a las víctimas del ciclón porque la tierra sigue bajo el agua.
Guardan los cadáveres en zonas secas. Sin embargo, se prevé que el nivel de las inundaciones siga subiendo en los próximos días a causa de las lluvias, que no cesan, y las presas que deben aliviar agua para evitar el colapso.
Azada Verde y Esmabama aún no han podido llegar a las misiones donde trabajan. Los distritos rurales de Chibabava, Marromeu y Buzi, según fuentes gubernamentales, están totalmente aislados 7 días después del devastador ciclón.
“El coche tuvo que dar media vuelta… las inundaciones se habían comido la carretera y en su lugar solo había un lago de cocodrilos y personas atrapadas en los árboles. Personas que caminaron más de dos días hasta llegar a Beira, nos decían que pueblos enteros, casas y personas habían desaparecido”.
Se cree que la situación en las zonas rurales es aún más crítica. Las primeras informaciones que llegan señalan que el ciclón ha arrancado los tejados de los internados donde duermen cientos de niños.
Duermen bajo los árboles a pesar de las incesantes lluvias. Las crías de ganado y todas las cosechas de maíz que garantizaban la alimentación de los próximos cuatro meses se han perdido.
Azada Verde y Esmabama han abierto una emergencia para atender la situación que atraviesan estas comunidades. Según José Zacarías, responsable de uno de los proyectos de Azada Verde en la zona afectada y director del hospital de Mangunde, calcula que unas 7.000 personas se han visto afectadas solo en la misión en la que él trabaja. Este es la última información que logró enviar:
“El miércoles se nos acabó el combustible, la situación es completamente abismal, no hay forma de trabajar. No hay dinero en los cajeros, la comunicación con la ciudad es muy difícil. Necesitamos combustible para los generadores. Es la única forma de tener electricidad en las máquinas de los hospitales, la conservación de vacunas, el transporte de heridos, víveres y las máquinas para moler el maíz que comemos. Necesitamos ayuda urgente”.
Nuestro equipo está recaudando fondos en http://bit.ly/EmergenciaCiclonIdaipara responder a las necesidades más urgentes que nuestros técnicos en Mozambique han evaluado directamente en terreno: materiales para reconstruir las casas, víveres (500 mil kilos, 25 mil kg de arroz), medicinas (5.000 cajas de retrovirales, 76.000 cápsulas antibióticas), 2.000 litros de combustible y ropa.
El co-fundador y director ejecutivo de Azada Verde, Hugo Coll, viajará la próxima semana a Mozambique para dirigir directamente las acciones de ayuda a las zonas afectadas.
La principal preocupación es evitar que las enfermedades y la hambruna ahoguen aún más la situación de estas zonas rurales, una de las más pobres de Mozambique.
El porcentaje de VIH, niños huérfanos y personas mayores desatendidas son muy altos. Una rápida actuación puede evitar que el ciclón desemboque en desnutrición, brotes de cólera o propagación de otras enfermedades.
https://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2019/03/CICLONIDAI-2-copia.jpg960720Azada_verdehttps://moz.azadaverde.org/wp-content/uploads/2023/08/Azada-Verde_-Mocambique_blanco-1030x146.pngAzada_verde2019-03-22 20:15:452020-09-28 15:38:56CICLÓN IDAI: 600.000 personas en riego extremo en Mozambique
Vuelve al cole con nuestras Escolas de Paz
¡Feliz regreso a la rutina!
Comienza el curso escolar 2019-20 y nos topamos con las sensaciones encontradas típicas del mes de septiembre: niñ@s y adolescentes tristes porque se acabó el verano, la piscina, la playa, las vacaciones… Y madres y padres saltando de alegría porque ‘se deshacen’ de sus hij@s y vuelven a la rutina. XD En nuestros activistas y nenes de Escolas de Paz el sentimiento en cambio es unánime: tod@s están content@s, les encanta reunirse con sus compañer@s y dar y recibir una atención integral básica que lo es TODO para ell@s. Una educación, salud, alimentación, ropa, cobijo… UNA VIDA. Todo esto lo reciben gracias a las contribuciones periódicas mensuales de nuestr@s soci@s, con las que proveemos de un futuro a 160 niñ@s huérfanos y muy vulnerables.
Son unos 160 niñ@s que viven en una situación crítica porque son huérfanos de padre y/o madre y viven mayormente con sus abuel@s. Son utilizados como mano de obra en el campo, ir a buscar agua y leña, labores domésticas…
Pero las necesidades acucian ya sabéis.Justo el otro día nuestro compañero José, activista responsable del proyecto, nos pasaba un listado de las necesidades urgentes:
No parece gran cosa, ¿no? No piden tanto. Pues para ell@s es un mundo.En total todo junto no llega ni a los 3.000€. 2.966’5€ para lo que queda del curso escolar de 160 niñ@s. Menos de 20€ por cada uno de ell@s. Muy poco, ¿verdad?
¡Más Bici-Bombas que nunca! Ojo a las muchas novedades
En Azada Verde hemos tomado una decisión: vamos a apostarlo todo por nuestras Bici-Bombas para el Desarrollo. Así que preparaos porque ¡vamos a llenar toda la zona rural del distrito de Chibabava de bicis que riegan cultivos a base de un simple pedaleo!
Lo tenemos más claro que nunca, apostamos fuerte por las Bici-Bombas para el Desarrollo,una ecotécnica que está provocando un impacto tan real en las familias que apoyamos que nos ha sorprendido hasta nosotros.
En Azada Verde vamos a poner todas las hortalizas en el asador por nuestras soluciones ecológicas de bajo coste y de acceso al agua para familias vulnerables sin apenas recursos.
Y las razones, aunque obvias, te las explicamos con un gráfico que, si tenías alguna duda, te la quitará rápidamente:
Funcionamiento bici-bombas
El funcionamiento ya lo sabéis y en el siguiente vídeo podéis verlo: Mabore prueba exitosamente su bici-bomba recién instalada bajo la atenta mirada de nuestros técnicos Luis y Sete y nuestros voluntarios Hugo, Sara y María.
Y en el siguiente vídeo el segundo paso: nuestro técnico Luis dándole los sobres de semillas a Chico, las cuales plantará para sembrar las hortalizas que diversificarán la dieta de toda su familia e incluso con suerte le darán una salida al mercado donde podrá vender el excedente y obtener unos beneficios.
De esos beneficios deberá devolver el 50% a Azada Verde porque recuerda que nuestro concepto no consiste en dar asistencia pura y dura sin más, sino en darle conocimiento y herramientas a las personas para empoderarlas y proveerles de un presente y un futuro).
Anita Fernando: 4 días y 4 noches sin comer ni beber
2 meses después del ciclón Idai, os contamos la historia de Anita Fernando, una mujer de 45 años de Mudala, en la frontera con Dombe.
Llegó al centro de salud de la misión de Mangunde debilitada con su nieto de 9 meses en su regazo buscando atención médica ya que ambos estaban enfermos. Cuando se acercaron no encontraron medicamentos.
Necesitaban dos cosas principalmente: leche para el bebé y tratamiento médico.
Situación desesperada tras Idai
La noche del 15 de marzo fue terrible, las inundaciones afectaron a la totalidad de su casa y machambas, aunque rápidamente consiguieron huir hasta un árbol en el que se quedaron 4 días y 4 noches, sin comida ni agua.
La parte más dolorosa y que le emocionó al contarnos, fue perder a su única hija, la madre del bebé de 9 meses, además de todos los vecinos y otras cuatro personas de su familia (dos desaparecieron y aún no se han encontrado hasta hoy).
Los bienes domésticos, las culturas en las machambas, las viviendas… nada sobrevivió a la furia de las aguas.
Anita tuvo que andar 67 kilómetros de barro para conseguir ayuda.
A pesar de la malaria que ambos (abuela y nieto) habían contraído, su principal preocupación era alimentar al bebé. Lo habían perdido todo…
José Zacarias, Director Centro Salud Mangunde
13 de mayo de 2019
Seguimos captando fondos providenciales para la supervivencia de la población: alimentos, agua, pastillas potabilizadoras de agua, medicamentos y vacunas… Toda ayuda es poca.
Un futuro incierto para Graça y Jorge Paulo
Esta es la historia de Ester Vurande, madre soltera de 37 años que vive en Chingone, comunidad de Mangunde, con sus hijos Graça y Jorge Paulo.
De tanta nostalgia por la ausencia de su madre decidieron caminar 7 kms hasta el centro de salud de Mangunde para visitarla, tras 3 semanas ingresada.
Debido al ciclón Idai, la salud de Ester Vurande empeoró por una infección grave, y su casa quedó destruida, perdiendo todo y pasando a vivir debajo de un árbol que llaman su casa.
Con solo la ayuda de sus gemelos
Graça es la encargada del hogar desde el año pasado cuando la madre comenzó a enfermar. Ella es quien lleva la responsabilidad de la casa.
Los niños, fuera de la escuela
Los dos niños de 7 años trabajan la tierra con sus azadas y producen el poco de maíz que consumen.
Nunca han tenido zapatos, ropa o juguetes, lo único que visten es la ropa que sus vecinos les dan, cansados de verlos desnudos.
El ciclón Idai destruyó su casa y agravó la salud de la madre de los niños pero el sufrimiento empezó mucho antes.
La vida de esta familia tiene un futuro incierto, sin ayuda externa va a ser muy complicado, especialmente para los niños, que solo deberían soñar y disfrutar plenamente de sus derechos.
Esta podría ser una historia única pero por desgracia no es el caso. Es solo una más de las cientos que se dan en las comunidades rurales de la provincia más pobre de Mozambique.
Cientos de familias como la de Ester necesitan nuestra ayuda, vuestra ayuda.
José Zacarías
Mangunde, 08/05/2019
7 días con Azada Verde en las comunidades rurales de Sofala, Mozambique
Agroecología, ayuda de emergencia post ciclón Idai, bici-bombas y Escolas de Paz en Mangunde y Barada. 7 días con Azada Verde en las comunidades rurales de Sofala, Mozambique.
Cuando me embarqué en esta aventura solidaria lo hice con el claro objetivo de conocer nuevos horizontes y ensanchar mi mente. Vivir nuevas experiencias, descubrir nuevos contextos y realidades. Aprender y desarrollarme como persona.
Se me ofreció la posibilidad de ayudar como voluntario desde mi humilde expertise en comunicación en el Tercer Sector y este viaje a terreno era y ha sido como un regalo que me daba la vida y no podía desaprovechar.
Dicen que Mozambique es el quinto país más pobre del mundo. Hablamos de un país que estuvo sumido en una cruel guerra civil durante 15 años, una auténtica eternidad.
Mozambique: recuperar lo perdido
Ahora, 27 años después, las mozambiqueñas y mozambiqueños aún siguen luchando como si la guerra no hubiera acabado. Ahora la lucha es otra, pero igual de importante y dura: recuperar el tiempo y terreno perdido.
¿El objetivo? Evolucionar y desarrollarse para equipararse, o al menos acercarse, a los modelos de países africanos vecinos que mejor han sabido salir adelante de sus guerras y falta de medios.
En esta experiencia, he vivido las dos Mozambiques, la de las ciudades como Beira o Maputo, algo caóticas y poco limpias (falta mucho trabajo de educación y sensibilización para saber cuidar el entorno y organizarse de forma adecuada), y la rural, que es la me ha conquistado y en la que quiero centrarme.
Le decía a mis compañerxs de experiencia a las pocas horas de llegar a Mangunde que la misión, ese remanso de paz limpio y ordenado, este lugar tan agradable, es como un día de verano de vacaciones en la montaña.
Esa calma, esa tranquilidad… Mangunde es como ese momento del año en el que tienes mucho menos que hacer, básicamente descansar, relajarte y disfrutar de tu tiempo libre dedicado a la contemplación y al “no hacer nada“.
Solo que con una diferencia: eso es el día a día normal de los habitantes de la misión. Los adultos trabajan, los agricultores labran la tierra, los niños van al cole, los profesores enseñan a sus alumnos… Todos tienen sus tareas, horarios y obligaciones.
Azada Verde: conocimiento y herramientas para el empoderamiento
Desde Azada Verde lo que pretendemos no es darles pura y simple ayuda asistencial, lo que queremos es darles conocimiento y herramientas para empoderarlos y que sean autosuficientes.
En estos días aquí hemos gestionado tres ayudas de más de 750 sacos de ayuda alimentaria en forma de harina de maíz que alimentarán a otras tantas familias vulnerables de las zonas de Mangunde y Barada durante unos 10-12 días, pero porque la emergencia por el ciclón Idai así lo requería, y porque nuestros socios y donantes se volcaron en este sentido.
Pero nuestros proyectos son otra cosa.
Encendiendo vidas en Mangunde
Nunca olvidaré llegar de noche a un hogar formado por una madre y sus dos hijos que estaban haciendo vida normal en la total oscuridad: los hijos cenando en el suelo. Entregarles una lámpara y dejarlos ahí, jugando asombrados con un concepto que les era totalmente nuevo.
Del mato mozambiqueño, así es como llaman a las zonas rurales del interior, lo que más me llevo son sus gentes, y en especial sus niñxs.
Ese ‘comprimento‘ cuando te cruzas con ellos, que hasta se paran por un segundo y hacen un gesto juntando las manos en señal de respeto. Ese ‘¿como esta?, tudo bem, ta bom‘ de rigor, imprescindible y perenne.
Y esa timidez y bondad de los más pequeños que funciona casi mecánicamente. Primero se quedan petrificados ante la extraña y novedosa presencia de personas de tez inesperadamente clara: “¿de dónde saldrá esta gente tan blanca? Qué raros son…“.
Para luego sacarlos de su estado de trance agitando la mano en forma de un saludo que les despierta de su hipnosis para sonreír y devolvértelo de la misma forma. Inocencia, dulzura… humanidad.
La hora de África
África lleva décadas acostumbrada a la necesidad, a pedir y a recibir. Pero es hora de cambiar ese modelo. Llegó el momento de que el continente se empodere, de invertir en él, porque será África quien salve al planeta cuando a éste se le acerque su hora.
Justo ayer salía un estudio que decía que, al paso que vamos, un millón de especies desaparecerán en las próximas décadas.
Es el momento de dejar de explotar y expoliar África para beneficio propio. El futuro de la Tierra es ella, y debemos actuar tal que así para preservarla, porque si no hay planeta no hay vida.
¿Acaso hay algo más importante?
La situación en Mangunde tras el paso de Idai, un panorama desolador
Fabrizio Graglia, director de Esmabama, tras su visita a las misiones: “cientos de cadáveres yacen en Mangunde y alrededores, ahogados por el agua, el hambre, el agotamiento y toda la destrucción causada por el ciclón”.
Sin embargo, esta cantidad de medicamentos proporcionados será solo para una primera fase de la emergencia: las cifras nos dejan sin palabras y muy preocupados…
El alcance de la tragedia, de las personas que han perdido sus hogares, de las vidas perdidas, de las personas que comienzan a enfermar… es mucho mayor de lo que podíamos imaginar, y esta situación se prolongará durante innumerables meses.
Y ahora la hambruna y la desnutrición
Con todos los terrenos agrícolas destruidos, no hay alimento y la desnutrición durará varios meses, las personas estarán más débiles para combatir enfermedades y por tanto necesitarán más medicamentos en un futuro inmediato.
Tras las primeras donaciones de alimentos en Beira y Barada durante el fin de semana, ahora luchamos para suministrar más de una forma regular.
Miles de personas están refugiadas en cada una de las misiones donde operamos. Lo han perdido todo, por lo estas son su única salida.
Seguimos recaudando unos fondos que son providenciales para la supervivencia de la población: alimentos, agua, pastillas potainlizadoras de agua, medicamentos y vacunas… Toda ayuda es poca.
Cecilia, tres días en su tejado y dos a la deriva en alta mar
Cecilia lo ha pasado muy mal. Poco después de pasado el ciclón IDAI, justo cuando los fuertes vientos se calmaron (algunos de más de 200 km/h), apareció otra amenaza: fuertes lluvias durante varios días que hicieron aumentar rápidamente el nivel del agua.
Para Cecilia solo había una salida: escalar su propia casa y llegar al tejado.
Allí pasó tres días, allí la tomó la desesperación, allí pensó que había sido abandonada por todo y por todos, allí lloró por su desgracia.
Pero entonces vio una ‘chata’ (un bote pequeño), llena de gente. Todos se apretaron un poco más más para poder hacerle hueco a ella.
En ese momento fue cuando pensó que se había salvado, que finalmente podría pisar tierra, comer y beber un poco de agua.
Ciclón Idai: miles de vidas a la deriva
Sin embargo, el pequeño bote se rompió, solo unos pocos metros más adelante, y Cecilia quedó atrapada una vez más. Esta vez en alta mar.
Tuvieron que lidiar con el oleaje del mar, las lluvias y el fuerte sol. Así durante dos días. La esperanza se desvanecía a cada momento.
Afortunadamente, pasadas 48 horas, la Armada de la India los rescató a todos y los llevó a tierra. Esta historia podría ser de una película… pero no lo es.
Es real y sucedió en Mozambique. Ahora Cecilia y muchos miles de mozambiqueños solo quieren que la normalidad vuelva a sus vidas. Y en Azada Verde, junto con ESMABAMA, también.
Trabajamos para que Cecilia y los habitantes de los distritos rurales de la provincia de Sofala afectados por el ciclón IDAI sobrevivan a las grandes amenazas que ahora, una vez pasado el desastre, les azotan.
Primera evaluación de daños y comienzan a llegar las ayudas a las misiones.
Aquí os dejamos el último reporte desde terreno:
Hemos vuelto hoy de nuestro viaje a las misiones. Estos tres días fueron muy difíciles, tanto física como emocionalmente. En el primer día volamos sobre la misión de Barada con el helicóptero y encontramos una destrucción mayor aún de lo que esperábamos. Los niños y los adultos nos llamaban pero era tarde y el helicóptero tuvo que regresar al aeropuerto de beira para el combustible. Este reconocimiento sirvió para comunicar las necesidades de la misión a las naciones unidas y a la Protección Civil de Mozambique. Por desgracia, no tenían información sobre la misión y alrededor de 1.000 personas allí: estudiantes, profesores y enfermeras con sus familias y también las comunidades. Estaban completamente aislados y sin ningún alimento.
En la misión de Barada sólo quedan en pie el centro de salud y la escuela. 11 días después del ciclón los profesores y las enfermeras tratan de reparar los techos de sus hogares con hojas de metal y plásticos, después de haber pasado todo ese tiempo en un refugio sin electricidad y con poca comida: “mañana nos gustaría reabrir la escuela el lunes pero necesitamos suministros escolares y hojas de metal para los techos de las aulas”.
Luego fuimos a la misión de Estaquinha que sufrió menos daño. Los hogares, tanques de agua y parte de las escuelas de embarque todavía estaban muy afectadas. No pudimos llegar a nuestro proyecto agrícola (a unos 10 minutos de la misión) porque el camino era intransitable. Lo perdimos todo: casas, almacenes, 2 tractores, palas, 110 toneladas de maíz, la bomba eléctrica, el sitio de transformación de energía… una inversión de 200.000€.
Más tarde, aterrizamos en Mangunde. La misión tiene problemas en la panadería, en algunas casas de trabajadores y en algunas aulas. Todavía no tenemos cifras de la destrucción y el número de muertes.
Y por último en Machanga, que registró algunos daños en el almacén, en su punto de salud y en las casas.
Todos los empleados de ESMABAMA siguen con vida, sólo 8 resultaron heridos, pero todos perdieron sus hogares. 18 empleados que estaban en las misiones por trabajar siguen sin saber de sus familias y aún no han podido llegar a sus hogares.
Casos de diarrea acuosa ya han sido registrados en nuestros centros de salud, que en comparación con los números anteriores al ciclón Idai, observan un aumento del 41% . Los casos de malaria ya han alcanzado números alarmantes.
Estamos buscando maneras de mantener todo bajo control tanto como nos sea posible, y luchamos para ayudar a los que más han sufrido.
Azada Verde viaja a las zonas rurales azotadas por el ciclón Idai donde aún no ha llegado la ayuda
¡Nos vamos al terreno! Este domingo 31 de marzo, el fundador de Azada Verde, Hugo Coll, viaja a Mozambique para gestionar vuestra ayuda, que se entregará a unas comunidades que llevan dos semanas aisladas.
Os recordamos que hay abierta una campaña de emergencia para comprar medicamentos, agua potable, comida, ropa y materiales de construcción: bit.ly/EmergenciaCiclonIdai
En Azada Verde seguimos con nuestra campaña de emergencia para las zonas rurales alrededor de Beira, epicentro del ciclón Idai. Tras 15 días, distritos enteros de la provincia de Sofala, la más afectada, siguen aislados, sin electricidad, agua potable o comida.
La ayuda ha empezado a llegar a Beira pero no a los distritos de Buzi, Chibabava o Machanga (entre 5 y 7 horas en coche), donde tampoco han llegado los equipos de rescate. En algunos casos, como en Buzi, el ciclón Idai ha borrado del mapa algunos pueblos que ahora yacen bajo el agua.
En Azada Verde, en colaboración con la ONG mozambiqueña ESMABAMA (la más grande y con más experiencia en la provincia de Sofala), hemos abierto una campaña de emergencia para recaudar fondos y dar respuesta a las primeras necesidades: http://bit.ly/EmergenciaCiclonIdai
Ciclón Idai: trabajo en terreno
ESMABAMA lleva casi 30 años trabajando con las comunidades rurales de la zona y juntos contamos con varios proyectos de cooperación en marcha en los distritos devastados.
Hugo Coll, director y fundador de Azada Verde, viajará este domingo 31 de marzo a Mozambique para comprar artículos de primera necesidad en las ciudades próximas a la catástrofe y llevarlos por carretera directamente a los distritos rurales afectados.
Posteriormente, un segundo equipo de la ONG compuesto por otros 3 integrantes, viajará el 18 de abril para ayudar en una segunda fase de la emergencia.
Por primera vez, un helicóptero sobrevoló ayer los distritos de Buzi, Chibabava y Machanga, y pudo llevar los primeros medicamentos a unas zonas que llevan dos semanas sin electricidad ni agua potable.
Los hospitales de la zona están llenos, las reservas de maíz (su comida básica para todo el año) se han mojado y por tanto perdido, y algunas personas siguen sin localizar a sus seres queridos.
Aún hay gente subida a tejados, árboles o refugiadas en cobertizos. En las zonas donde el agua ya ha retrocedido, la prioridad ahora es reconstruir las viviendas e infraestructuras.
Ciclón Idai: seguimos trabajando
Además, estaremos trabajando también en la continuación de los proyectos de cooperación que durante varios años ha llevado adelante con las comunidades rurales afectadas por el ciclón Idai.
El objetivo de éstos ha sido siempre mejorar su seguridad y soberanía alimentaria y por tanto, ahora, también ayudar a evitar la hambruna que se prevé tras una de las peores catástrofes meteorológicas del hemisferio sur, como así la ha calificado la ONU.
Junto a Yemen y Siria, la del sudeste africano tras el ciclón Idai es la mayor emergencia a la que nos enfrentamos a nivel (3) mundial con casi dos millones de afectados.
CICLÓN IDAI: 600.000 personas en riego extremo en Mozambique
Comunicado de Fabrizio Graglia, director de ESMABAMA, la ONG con experiencia desde 1992 en la zona devastada por la catástrofe.
Azada Verde y ESMABAMA lanzan una campaña de emergencia para las zonas rurales, donde el impacto se estima aún mayor.
Es la carta que ha escrito el director de ESMABAMA, Fabrizio Caraglia, la ONG local con más experiencia en Beira y la provincia de Sofala.
ESMABAMA lleva 25 años trabajando para el desarrollo, sobretodo, de las zonas rurales. Tras una semana sin posibilidad de comunicarse vía telefónica o internet, es uno de los primeros testimonios que retratan el impacto del ciclón Idai en Beira, la cuarta ciudad más grande de Mozambique y alrededores. Se estima que ha quedado destruida en un 90%.
El último reporte de OCHA (ONU) indica que al menos 242 personas han muerto en Mozambique a causa del ciclón y 1.400 han resultado heridas. Pero se prevé que la cifra de víctimas sea aún mucho mayor.
Ahora lo más difícil está siendo sobrevivir en ciudades y pueblos arrasados: 17.000 casas y 2.800 aulas están destrozadas o afectadas y casi 400.000 hectáreas de cultivos dañadas.
Se calcula, según ACAPAS, que Idai podría haber afectado a 600.000 personas en las seis provincias afectadas, con vientos que han alcanzado los 270km/h. La Organización Meteorológica Mundial teme que estemos ante la peor catástrofe meteorológica en la historia del hemisferio sur.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU temen que estemos ante el peor desastre meteorológico en el hemisferio sur del planeta
Solo en el hospital de Beira murieron 165 personas, entre ellas 5 recién nacidos. No pueden atender a muchos de los heridos porque no hay electricidad y las familias no pueden enterrar a las víctimas del ciclón porque la tierra sigue bajo el agua.
Guardan los cadáveres en zonas secas. Sin embargo, se prevé que el nivel de las inundaciones siga subiendo en los próximos días a causa de las lluvias, que no cesan, y las presas que deben aliviar agua para evitar el colapso.
Azada Verde y Esmabama aún no han podido llegar a las misiones donde trabajan. Los distritos rurales de Chibabava, Marromeu y Buzi, según fuentes gubernamentales, están totalmente aislados 7 días después del devastador ciclón.
Se cree que la situación en las zonas rurales es aún más crítica. Las primeras informaciones que llegan señalan que el ciclón ha arrancado los tejados de los internados donde duermen cientos de niños.
Duermen bajo los árboles a pesar de las incesantes lluvias. Las crías de ganado y todas las cosechas de maíz que garantizaban la alimentación de los próximos cuatro meses se han perdido.
Azada Verde y Esmabama han abierto una emergencia para atender la situación que atraviesan estas comunidades. Según José Zacarías, responsable de uno de los proyectos de Azada Verde en la zona afectada y director del hospital de Mangunde, calcula que unas 7.000 personas se han visto afectadas solo en la misión en la que él trabaja. Este es la última información que logró enviar:
Nuestro equipo está recaudando fondos en http://bit.ly/EmergenciaCiclonIdai para responder a las necesidades más urgentes que nuestros técnicos en Mozambique han evaluado directamente en terreno: materiales para reconstruir las casas, víveres (500 mil kilos, 25 mil kg de arroz), medicinas (5.000 cajas de retrovirales, 76.000 cápsulas antibióticas), 2.000 litros de combustible y ropa.
El co-fundador y director ejecutivo de Azada Verde, Hugo Coll, viajará la próxima semana a Mozambique para dirigir directamente las acciones de ayuda a las zonas afectadas.
La principal preocupación es evitar que las enfermedades y la hambruna ahoguen aún más la situación de estas zonas rurales, una de las más pobres de Mozambique.
El porcentaje de VIH, niños huérfanos y personas mayores desatendidas son muy altos. Una rápida actuación puede evitar que el ciclón desemboque en desnutrición, brotes de cólera o propagación de otras enfermedades.